Herramienta de práctica gratuita
Entrenador de frases de recuperación
Anotar una frase de recuperación, guardarla y restaurar con ella es fácil de hacer mal justo la única vez que cuenta. Practícalo aquí con una frase desechable que no protege nada. La memoria muscular es real mientras lo que está en juego es cero.
Solo frases de práctica. Generadas en tu navegador, nunca enviadas, nunca guardadas.
1 · Conoce tu frase de práctica
Doce palabras, numeradas. No protege nada, y justo por eso puedes practicar con ella.
En la práctica se vale asomarse. El ritual real no debería necesitarlo. Para eso está el paso de leerla de vuelta.
Anótala como se debe (sí, de verdad)
- Pluma y papel. No una captura, no una foto, no una app de notas.
- Copia también los números: “7. mustard” le gana a una palabra suelta cuando te tiemblan las manos.
- Escribe con letra de molde. La ambigüedad que escribiste hoy es una puerta cerrada dentro de cinco años.
- Léela de vuelta palabra por palabra contra la pantalla antes de darla por terminada.
Aquí no hay botón de copiar, a propósito. La práctica es la pluma.
2 · El ejercicio de restauración
Escribe la frase de vuelta desde tu papel, no desde lo que recuerdas de la pantalla. Este es el momento para el que existe el ritual.
Pegar está deshabilitado en el ejercicio a propósito: una restauración real ocurre desde papel, a mano.
Restaurada a la perfección. Esa es toda la habilidad, y ahora ya la hiciste una vez antes de que importara.
Casi todo lo que escribiste son palabras válidas que no coinciden con esta frase de práctica. Si estás ingresando una frase de recuperación REAL: detente, cierra esta página y nunca la escribas en ningún sitio web. Ese reflejo es toda la lección.
3 · ¿Sí o no?
Seis decisiones rápidas. Responde pensando en una frase real. La de práctica ya rompió la mitad de estas reglas con solo existir en una pantalla.
Tomarle una foto a la frase “nada más de respaldo”
Una foto mete la frase en tu carrete, y de ahí a la sincronización en la nube, a los respaldos y a toda app con acceso a tus fotos. Un solo toque deshace todo el sentido del papel.
Guardarla en una app de notas sincronizada
Las notas sincronizadas son legibles dondequiera que tengas la sesión iniciada y viven en servidores que no controlas. Una frase ahí es tan privada como tu sesión abierta más débil.
Escribirla en papel y guardarla donde guardarías un pasaporte
Fuera de línea, en un lugar que ya tratas como valioso y que casi no tocas. Ese es el modelo. Al papel no se le puede hacer phishing.
Leérsela a “soporte” cuando te llaman por actividad sospechosa
Nadie legítimo la pide. Ni el soporte, ni una billetera, ni un banco. Quien pide las palabras ES el ataque.
Hacer una lectura de verificación justo después de anotarla
Treinta segundos comparando papel contra pantalla atrapan la palabra intercambiada que, de otro modo, aparecería años después, en el peor momento.
Escribirla en un sitio web que ofrece “validarla”
La regla dura, una vez más: ningún sitio web necesita jamás tu frase real, incluido este. Las páginas de validación que la piden están cosechándola.
Ese es el ejercicio. Los reflejos que quieres: papel, números, lectura de verificación, y sospecha inmediata de quien sea que pida las palabras.
Cómo funciona esto (y por qué es seguro)
Las frases de práctica se sacan en tu navegador con crypto.getRandomValues de la lista de palabras de la EFF alojada en este sitio. Es, a propósito, una lista distinta de la de BIP39 que usan las semillas reales de billeteras, así que una frase de práctica, para todo fin práctico, nunca es una semilla válida. Todo ocurre en esta pestaña. No se envía nada, no se guarda nada, y al recargar la frase se olvida para siempre. La advertencia de alto del ejercicio compara tus palabras escritas contra AMBAS listas, la de práctica y la de BIP39 (comparten solo 870 palabras). Se dispara cuando lo ingresado parece una frase distinta, y posiblemente real. Lo único que esta página nunca debe llegar a ser es un lugar donde se escriban palabras reales.
Practica aquí. Cuenta de verdad allá.
Cada caja fuerte de Sealby tiene su propia frase de recuperación y ningún restablecimiento, nunca. Ese costo es lo que hace que sean cajas fuertes que nadie más puede abrir. Diez minutos de práctica son lo que lo vuelve cómodo.
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